El Gobierno aboga por sentar las bases de una nueva Ley de Universidades "muy consensuada"

  • Lun, 12/11/2018 - 09:30

El rector de la Universidad de Aarhus de Dinamarca, el director general de la Agencia de Acreditación de la Calidad Alemana y el director del Centro de Investigación en Políticas de Educación Superior de Portugal expusieron las reformas de sus sistemas universitarios en las jornadas de la CCS.

El secretario general de Universidades del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, José Manuel Pingarrón, se comprometió en las Jornadas organizadas por la Conferencia de Consejo Sociales de Universidades Españolas (CCS) a “que en esta legislatura se sienten las bases que promuevan una nueva ley de universidades en España”. Para Pingarrón, “es un compromiso de este gobierno que esta nueva ley esté muy consensuada, porque de no ser así, no se hará realidad”. En su conferencia, que llevó por título ‘Los retos inmediatos a afrontar en materia de educación superior en España’, el secretario general abordó los desafíos más inmediatos del Gobierno en el ámbito universitario. “Para que la universidad sea tal, tiene que ofrecer docencia, investigación y transferencia, y tiene que haber de las tres, si no, no es universidad”, explicó. Además, señaló que se hace necesario un modelo docente más flexible en España, “dejar a las universidades que compitan entre ellas y que luego nos hagan rendición de cuentas. A eso le llamo yo corresponsabilidad”. Igualmente, Pingarrón hizo especial hincapié en que la universidad española debe tener muy presente el espacio de educación superior iberoamericano, junto al proyecto de universidades europeas y la consecución de una universidad más equitativa “con más becas y menos tasas”. “Si conseguimos alguna de estas cuestiones expuestas como retos más inmediatos en esta legislatura nos daremos por satisfechos en el Ministerio”, concluyó.

En las conferencias de la sesión de tarde el rector de la Universidad de Aarhus (Dinamarca), Lauritz B. Holm-Nielsen, explicó la experiencia danesa y el impacto de las reformas de las estructuras de gobierno en la excelencia de las universidades europeas. “En Dinamarca hemos tenido cinco olas de reformas en el sistema universitario, que se iniciaron en los años 80 y que abordaron la formación de nuestro capital humano, la financiación de las universidades o la gestión de nuestras estructuras de educación e investigación del país”, explicó. “Desde las universidades nos dimos cuenta de la necesidad de cambio de nuestros sistemas educativo y de innovación cuando el gobierno nos dijo que si no queríamos cambiar, no habría más financiación”. El rector de la Universidad de Aarhus destacó que un gran sistema educativo debe tener en cuenta componentes claves “como son el capital humano, su marco normativo y sus programas de estudio e investigación”.

Por su parte, el director general de la Agencia de Acreditación de la Calidad Alemana (ASIIN), Iring Wasser, destacó la distribución de competencias entre el Estado federal y los landers alemanes. Posteriormente, el director del Centro de Investigación en Políticas de Educación Superior de Portugal, Pedro Nuno, expuso la experiencia de las universidades portuguesas desde la reforma que afrontaron en el año 2007, y en la que se implantaron nuevos principios de gobernanza universitaria permitiendo que las universidades públicas pudieran convertirse en fundaciones.

Por último, Martín Parellada, coordinador general del informe CYD (Fundación Conocimiento y Desarrollo) comentó las principales conclusiones del estudio realizado por la Cámara de España, la Fundación CYD y la CCS sobre las reformas estructurales en los sistemas universitarios europeos, destacando la experiencia de países como Dinamarca, Austria, Finlandia, Francia, Países Bajos y Portugal, en donde se ha impulsado una reforma significativa de la Educación Superior en los últimos años, y que evidencia, entre otras cuestiones, una creciente autonomía de las universidades, un incremento de los agentes externos en los máximos órganos colegiados de gobierno, una mayor profesionalización de la gestión institucional, una mayor rendición de cuentas, la diversificación de las fuentes de ingreso, o la asignación de recursos públicos en función de las tasas de rendimiento de cada universidad.