El pasado 1 de julio, la Confederación Española de Organizaciones Empresariales y la CCS celebraron la jornada “Propuestas empresariales en la negociación del sistema universitario. Gobernanza colaborativa Universidad-Empresa para el desarrollo económico y social”, un encuentro orientado a reforzar la relación entre universidad y empresa y a avanzar hacia un modelo universitario más conectado con las necesidades sociales y productivas del país.
La apertura institucional corrió a cargo de José Alberto González-Ruiz, secretario general de CEOE, y de Ángela Santianes, presidenta de la CCS. Santianes subrayó que el futuro del país depende en buena medida de la fortaleza de su tejido productivo y de la capacidad de la universidad para alimentar ese tejido con talento cualificado. “Tiene que haber una simbiosis total” entre universidad y empresa, afirmó, tras reivindicar el papel de la universidad española como “ascensor social” y como pieza clave para el progreso económico y social.
En la bienvenida por parte del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades intervino Francisco García Pascual, secretario general de Universidades, quien defendió el papel de la universidad y su autonomía en un contexto de profunda transformación tecnológica, económica y social.
A lo largo de la mañana, el programa abordó algunos de los principales retos y oportunidades de la colaboración universidad-empresa, con especial atención a la gobernanza colaborativa, la formación y la empleabilidad, el desarrollo del talento, la innovación, la transferencia de conocimiento y la sostenibilidad.
El primer bloque, centrado en la gobernanza colaborativa y el buen gobierno en la relación universidad-empresa, estuvo moderado por Iván Pestaña Ruiz, presidente del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide. En él participaron Juan Carlos Tejeda, director del Departamento de Educación y Formación de CEOE; Mercedes León Lozano, presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla, y José Julián Garde López-Brea, presidente de CRUE Universidades Españolas.

La segunda mesa abordó las respuestas conjuntas de universidad y empresa en materia de formación, empleabilidad y talento. Estuvo moderada por Carmen Sebrango Sadia, directora de la Fundación Bertelsmann, y contó con la participación de Beatriz García-Quismondo, directora de Políticas Digitales, Sostenibilidad y Talento Digital de AMETIC; Agustín Carlos Caminero Herráez, vicerrector adjunto de Formación Permanente para la Digitalización y las Relaciones Institucionales de la UNED; y Carmen Palomino Pérez, directora general de la Fundación Universidad-Empresa.

El tercer bloque, dedicado a innovación, transferencia y sostenibilidad, estuvo moderado por Josep Aracil Gallardo, presidente de la Comisión de I+D+i de CEOE. En esta mesa intervinieron Raúl Natividad Mas, presidente de la Comisión de Innovación de CEIM; Sebastián López Suárez, vicerrector de Coordinación Institucional, Transferencia y Emprendimiento de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; y Teresa Riesgo Alcaide, secretaria general de Innovación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

La jornada concluyó con la intervención de José Miguel Guerrero Sedano, presidente de la Comisión de Educación y Formación de CEOE, y de Miguel Ángel Acosta Rodríguez, secretario general de la CCS. Acosta agradeció a la Confederación y a todos los participantes su implicación en una jornada que, según destacó, supone el primer acto desarrollado conjuntamente tras la firma del convenio entre ambas instituciones y que debe ser “la primera de muchas iniciativas” compartidas. Acosta subrayó que los debates sobre gobernanza, empleabilidad, innovación, transferencia y sostenibilidad responden a una misma preocupación: fortalecer la contribución de las universidades al desarrollo económico y social del país. En este sentido, señaló que, en un contexto en el que “el cambio se ha convertido en el estado natural de las cosas”, la capacidad de adaptación ya no es una ventaja, sino una condición necesaria también para las universidades. “El verdadero reto ya no consiste únicamente en generar conocimiento. Consiste en conseguir que ese conocimiento llegue antes, llegue mejor y genere un mayor impacto económico y social”, afirmó. Asimismo, reivindicó la responsabilidad de los Consejos Sociales en este proceso y concluyó que “las universidades no pueden predecir su futuro, pero sí tienen la obligación de prepararlo”, y para ello deben hacerlo junto a quienes crean empleo, innovan y transforman la economía.

































